En un entorno empresarial tan globalizado y competitivo como el actual, innovar y diferenciarse son aspectos clave para que muchas organizaciones prosperen y salgan más fortalecidas en un mercado sometido a duros vaivenes.

Hoy por hoy, encontrar una ventaja competitiva que movilice al público sigue siendo uno de los grandes caballos de batalla del marketing y la publicidad. Y la gran baza para muchas empresas y negocios: dar con la fórmula magistral que haga que los clientes, cada vez más exigentes e informados, se decanten por una determinada propuesta capaz de satisfacer expectativas complejas. Y opten por repetir una y otra vez.

En este punto, el marketing sensorial continúa ganando enteros como estrategia comercial para vender productos y servicios de un modo eficaz. Una técnica de mercadotecnia con la que comunicar de forma efectiva. Una fórmula con la que ofrecer a los clientes aquello que esperan y encontrar lo que diferencia a una marca de otra.

Apelar a los sentidos…

A la hora de ganarse la atención de los consumidores, el mundo de las percepciones continúa comiéndole terreno al tradicional binomio coste-beneficio. Poco a poco se impone la necesidad de vivir experiencias innovadoras, agradables, más personalizadas. Interacciones sensoriales en las que los usuarios puedan ver, escuchar, tocar, oler y saborear; momentos que pueden recordar, instalados en la memoria, y que a la postre se transformen en procesos de compra con mayor valor.

Todo esto es posible gracias al marketing sensorial y a las emociones a las que apela. Algo que podría resultar, en principio, una postura muy alejada de la racionalidad, de un planteamiento cartesiano.

Sin embargo, a pesar de que la lógica y el razonamiento tienen su peso en la toma de decisiones de compraventa, lo cierto es que la irracionalidad y el inconsciente desempeñan, hoy en día, un protagonismo al alza en la adquisición de un producto o en la contratación de un servicio.

De ahí que el marketing sensorial, sin ser una técnica novedosa, abogue por diseñar estrategias que, bien orquestadas, cristalicen en experiencias capaces de avivar emociones en el consumidor a través de la estimulación de los sentidos. O lo que es lo mismo, persuadirles evocando recuerdos impactantes, sensaciones para generar respuesta y una fuerte vinculación (fidelidad y lealtad a la marca) que se prolongue en el tiempo.

… para conseguir unos objetivos de negocio

En el momento de su planificación, publicistas, especialistas en marketing, empresarios y emprendedores buscan que los clientes relacionen una determinada marca, producto o servicio con experiencias positivas ligadas a los cinco sentidos.

Apuntando directamente a los objetivos, entre otros, una campaña de marketing sensorial bien proyectada y ejecutada, capaz de comunicar a través de los sentidos despertando emociones en la audiencia, puede ayudar a la empresa o negocio a:

Bien aplicados, estos objetivos pueden traducirse en importantes ventajas empresariales. Sin ir más lejos, en un potencial repunte de la cifra de ventas, una mejora de la comunicación con los clientes o el establecimiento de una conexión emocional de la marca -asociada a unos valores positivos- con los usuarios, afianzando de este modo su engagement.

Aplicando los cinco sentidos al marketing

Para el escritor, filósofo y enciclopedista francés Denis Diderot, una de las figuras clave de la Ilustración en el siglo XVIII, “de todos los sentidos, la vista es la más superficial; el oído, el más orgulloso; el olfato, el más voluptuoso; el gusto, el más supersticioso e inconstante; el tacto, el más profundo”.

De vuelta al presente y sin la necesidad de catalogar los sentidos como única fuente de conocimiento, desde el punto de vista del marketing y la publicidad, la capacidad humana para percibir estímulos mediante el empleo de órganos específicos se convierte, a todas luces, en un aliado crucial para generar experiencias singulares, captar y retener a los clientes. Pero ¿cómo hacerlo? ¿cómo aplicar estas técnicas a nivel de empresa?

Dejando de lado el protagonismo que puede desempeñar un sexto sentido (la empatía, la intuición, el presentimiento o tal vez el sentido común) en todo proceso de compra, lo cierto es que el marketing sensorial, bien aplicado, se posiciona como una herramienta estratégica para que muchas marcas puedan llegar a más clientes y consumidores.

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El tour tecnológico es una actividad que implica visitar empresas, organizaciones, centros tecnológicos o universidades y conocer compañías tecnológicas y otras instituciones relacionadas con un sector específico de la industria o la tecnología. Estos tours están diseñados para brindar a los participantes la oportunidad de aprender sobre las últimas tendencias, innovaciones y prácticas en un campo particular.

Durante el recorrido, los participantes pueden interactuar con expertos tecnológicos, ver demostraciones de productos o procesos y obtener información de primera mano sobre cómo funciona una tecnología.

Con este tipo de actividad, AsDIH busca acercar a las empresas a las últimas tecnologías digitales y promover su participación en actuaciones de ensayo y experimentación.

Programa

09:30 – 09:35 h: Bienvenida

9:35 – 9:45 h: Asturias Digital Innovation Hub

09:45 – 10:30 h: Tecnologías Inmersivas aplicadas a entornos industriales. Casos de uso:

10:30 – 11:15 h: Gemelo digital en la industria del metal. Casos de uso:

11:15 – 11:30 h: Preguntas y cierre de sesión

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