En Asturias, muchas asesorías comparten un reto común: gestionar grandes volúmenes de documentación, cumplir con plazos ajustados y, al mismo tiempo, ofrecer un servicio cercano y ágil a sus clientes. La digitalización ya no es una opción, sino una herramienta clave para adaptarse a este ritmo sin perder calidad en el trabajo.

Este es el caso de una asesoría asturiana que, tras contactar con la Oficina Acelera Pyme de FADE, logró introducir mejoras en su organización interna y dar un salto significativo en eficiencia mediante la automatización de tareas repetitivas.

El punto de partida: procesos muy manuales que consumían horas

Antes de iniciar los cambios, el equipo trabajaba como muchas otras pymes del sector: recopilando facturas en distintos formatos, introduciendo datos de forma manual y enviando recordatorios uno a uno para solicitar documentación.
A esto se añadía la presión de los cierres mensuales y trimestrales, que concentraban gran parte del trabajo en pocos días.

Esa manera de operar funcionaba, pero cada vez era más difícil mantener el ritmo sin que aumentara la carga de trabajo o el riesgo de errores.


El papel de la Oficina Acelera Pyme de FADE

Buscando una manera de organizarse mejor, la asesoría acudió a la Oficina Acelera Pyme de FADE. Allí recibió:

Este apoyo permitió que la transformación fuese progresiva y se adaptara al ritmo de la propia empresa.

Las mejoras implantadas: digitalizar solo lo necesario

La asesoría no buscaba grandes cambios, sino simplificar su día a día. Con esa premisa, se centró en tres acciones concretas:

1. Digitalizar la entrada de documentación

Los clientes comenzaron a enviar sus facturas a través de una herramienta recomendada durante el proceso de asesoramiento. El sistema se ocupaba de extraer los datos, ordenarlos y avisar si faltaba algo.
Solo este paso ya alivió una parte importante del trabajo manual.

2. Automatizar las comunicaciones repetitivas

Se configuraron recordatorios automáticos para solicitar documentación o avisar de plazos. Esto permitió reducir la cantidad de correos manuales y mejorar la organización interna.

3. Conectar la herramienta con su software contable

La integración evitó tener que introducir la información dos veces y redujo errores. La transición fue sencilla y no obligó a cambiar su forma habitual de trabajar.

Resultados: más tiempo para lo importante

En pocos meses, el cambio se notó en la gestión diaria:

Gracias a estas mejoras, la asesoría pudo dedicar más tiempo a lo que sus clientes realmente valoran: orientación, acompañamiento y un servicio más cercano.

Conclusión

Este caso refleja cómo la digitalización puede convertirse en una aliada real para las pymes asturianas. No es necesario realizar grandes inversiones ni transformar por completo la empresa: a veces basta con identificar los procesos que consumen más tiempo y apoyarse en herramientas accesibles.

La Oficina Acelera Pyme de FADE continúa ayudando a empresas y autónomos del Principado a dar estos pasos, ofreciendo asesoramiento personalizado y acompañamiento en todas las fases del proceso.

Las Oficinas Acelera pyme puestas en marcha en toda España por Red.es, entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cuentan en su convocatoria 2025 con un importe de ayuda concedida de más de 29 millones de euros para impulsar la digitalización de pymes, autónomos y emprendedores. El importe de la ayuda máxima es del 80% del presupuesto subvencionable y está financiado por la Unión Europea, Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) del periodo 21-27.