FADE continúa avanzando en el proyecto europeo BIAD recogiendo la visión de los principales agentes del turismo rural asturiano para identificar las competencias y necesidades que marcarán el futuro del sector.
La transformación digital, la evolución de las expectativas de los viajeros y la aparición de nuevas herramientas como la inteligencia artificial están cambiando el turismo a un ritmo sin precedentes. Para comprender cómo afectan estos cambios a las empresas y qué competencias serán necesarias en los próximos años, FADE ha desarrollado una ronda de entrevistas con representantes y empresas del sector en el marco del proyecto europeo BIAD.
Entre las primeras entrevistas realizadas destacan las mantenidas con Ana Soberón, vicepresidenta del Clúster de Turismo Rural de Asturias, y Jaime García, presidente de la Asociación Regional de Casas de Aldea (ARCA). Las entrevistas reflejan una visión ampliamente compartida sobre los retos del turismo rural asturiano y ponen de manifiesto la importancia de adaptar la formación y la innovación a las necesidades reales de las empresas.
La digitalización ya forma parte del día a día
Tanto el Clúster de Turismo Rural de Asturias como ARCA coinciden en que la digitalización ha dejado de ser una opción para convertirse en un elemento imprescindible para mantener la competitividad.
La gestión de reservas, la comercialización online, la comunicación con los clientes o el uso de herramientas digitales forman ya parte del funcionamiento habitual de muchas empresas. Sin embargo, el nivel de implantación sigue siendo desigual, especialmente entre los negocios de menor tamaño o con perfiles empresariales más tradicionales.
Ambas organizaciones consideran que el reto ya no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en ayudar a las empresas a utilizarla de forma eficaz y adaptada a sus necesidades.
La formación debe responder a la realidad de las empresas
Uno de los mensajes que más se repite en ambas entrevistas es la necesidad de reforzar la formación práctica.
El sector necesita acciones formativas que permitan trabajar con herramientas reales y resolver situaciones cotidianas, más allá de contenidos excesivamente teóricos. La aplicación inmediata de los conocimientos y la cercanía con la realidad empresarial son aspectos especialmente valorados por las empresas del turismo rural.
Asimismo, ambos subrayan la importancia de fortalecer la conexión entre los centros de formación y las empresas para que los futuros profesionales lleguen al mercado laboral con una preparación más ajustada a las necesidades del sector.
Las competencias digitales son necesarias, pero no suficientes
Las entrevistas reflejan que el perfil profesional del turismo rural es cada vez más completo y polivalente.
Además de desenvolverse con herramientas digitales, los profesionales deben ser capaces de gestionar reservas, atender a los clientes, promocionar sus establecimientos, comunicar el valor del territorio y adaptarse a nuevas formas de trabajar.
Junto a estas competencias técnicas, ambas entidades destacan la importancia de habilidades como la atención al cliente, la capacidad de comunicación, la flexibilidad y la orientación al servicio, elementos que siguen siendo fundamentales para ofrecer experiencias de calidad.
La inteligencia artificial abre nuevas oportunidades
Otro de los temas abordados durante las entrevistas ha sido la irrupción de la inteligencia artificial.
Aunque su utilización todavía es limitada en buena parte del sector, tanto el Clúster de Turismo Rural de Asturias como ARCA consideran que estas herramientas pueden facilitar numerosas tareas relacionadas con la gestión empresarial, la creación de contenidos o la atención al cliente.
No obstante, coinciden en que su incorporación debe entenderse como un apoyo al trabajo de los profesionales y no como un sustituto del valor diferencial del turismo rural: la cercanía, la hospitalidad y el conocimiento del territorio.
Innovar sin perder la esencia del turismo rural
Si existe una idea que resume especialmente bien las aportaciones de ambas entrevistas es que la innovación debe contribuir a reforzar aquello que hace único al turismo rural.
La tecnología puede ayudar a mejorar la eficiencia, optimizar procesos o facilitar la relación con los clientes, pero la experiencia sigue construyéndose a través del trato personalizado, el conocimiento del entorno y la autenticidad de los destinos.
BIAD: construir la formación del futuro desde la experiencia del sector
Las entrevistas desarrolladas por FADE forman parte del trabajo de diagnóstico del proyecto BIAD, cuyo objetivo es identificar las competencias que necesitarán los profesionales del turismo en los próximos años y contribuir al diseño de soluciones formativas más innovadoras, prácticas y alineadas con la realidad empresarial.
Las aportaciones de entidades como el Clúster de Turismo Rural de Asturias y ARCA permiten incorporar la experiencia de quienes conocen de primera mano la evolución del sector y ayudan a construir una visión compartida sobre los retos que marcarán el futuro del turismo rural.
Desde FADE continuaremos desarrollando este proceso de escucha con diferentes agentes del ecosistema turístico para que las futuras acciones del proyecto BIAD respondan a las necesidades reales de las empresas y contribuyan a fortalecer la competitividad del sector.
Esta publicación se ha elaborado en el marco del proyecto europeo BIAD. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición de la Unión Europea ni de la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura (EACEA), que no asumen responsabilidad alguna por su contenido.


