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Geopatriación: cuando las empresas empiezan a preguntarse dónde están sus datos

Geopatriación: cuando las empresas empiezan a preguntarse dónde están sus datos

Hace unos años, cuando una empresa incorporaba una nueva herramienta digital, las preguntas más habituales solían estar relacionadas con el coste, las funcionalidades o la facilidad de uso.

Hoy esos aspectos siguen siendo importantes. Sin embargo, en algunos ámbitos tecnológicos y empresariales empieza a aparecer otra cuestión: dónde se almacenan los datos y qué nivel de conocimiento tiene la empresa sobre cómo se gestionan.

En este contexto ha comenzado a utilizarse un término relativamente reciente: geopatriación. De forma simplificada, hace referencia al interés de algunas organizaciones por revisar dónde residen determinados datos o servicios digitales y valorar alternativas que les permitan conocer mejor el entorno en el que se almacena y procesa su información.

¿Por qué aparece este tema?

En muchos sectores, los datos tienen un papel relevante en la actividad diaria de las empresas.

Documentación interna, información comercial, aplicaciones de gestión, plataformas de comercio electrónico o herramientas basadas en inteligencia artificial forman parte de la operativa habitual de numerosas organizaciones.

A medida que aumenta el uso de este tipo de soluciones, en algunos entornos profesionales está surgiendo un mayor interés por comprender mejor cómo se gestionan los datos, qué proveedores intervienen y qué aspectos conviene tener en cuenta desde el punto de vista tecnológico, operativo o regulatorio.

No se trata necesariamente de una preocupación generalizada ni de una necesidad para todas las empresas. Más bien responde a una conversación que empieza a aparecer en determinados debates sobre transformación digital.

¿Qué significa realmente la geopatriación?

Hablar de geopatriación no implica abandonar la nube ni sustituir de forma automática los servicios digitales que una empresa utiliza en su día a día.

Los análisis publicados sobre esta tendencia suelen describirla como una revisión de ciertos criterios que intervienen en las decisiones tecnológicas.

Por ejemplo:

  • La ubicación de determinados datos.
  • La normativa que puede resultar aplicable.
  • El grado de dependencia respecto a un proveedor concreto.
  • Las opciones disponibles en caso de que sea necesario cambiar de servicio o plataforma. [computerworld.es], [redseguridad.com]

En la práctica, supone añadir nuevas preguntas a decisiones que tradicionalmente se han evaluado principalmente en función del coste, las prestaciones o la facilidad de implantación.

¿Es una cuestión relevante para una pyme?

La respuesta dependerá de las características y necesidades de cada empresa.

Para muchas pymes, las prioridades continúan estando relacionadas con mejorar procesos, optimizar recursos o aprovechar herramientas que faciliten la actividad diaria.

Aun así, puede resultar útil conocer algunos aspectos básicos del entorno digital en el que opera el negocio:

  • Dónde se almacena la información más importante.
  • Qué proveedores participan en su gestión.
  • Cómo se realizan las copias de seguridad.
  • Qué alternativas existen en caso de incidencia o cambio de proveedor.

No porque sea necesario adoptar medidas inmediatas, sino porque disponer de esta información puede ayudar a tomar decisiones con más criterio cuando surjan nuevas necesidades tecnológicas.

La inteligencia artificial está dando más visibilidad a estas cuestiones

La popularización de herramientas basadas en inteligencia artificial es uno de los factores que aparecen con frecuencia en los debates sobre gestión de datos.

Cada vez es más habitual utilizar soluciones capaces de analizar documentos, generar contenido, resumir información o automatizar determinadas tareas. En muchos casos, estas herramientas necesitan acceder a datos proporcionados por la propia organización.

Por ello, algunas empresas están prestando más atención a cuestiones relacionadas con el tratamiento de la información, la ubicación de determinados servicios o las condiciones de uso de las plataformas que emplean.

Esto no implica que exista una única forma correcta de abordar estos aspectos ni que todas las empresas deban seguir la misma estrategia.

¿Por qué conviene conocer este concepto?

Es posible que muchas pymes no necesiten modificar sus proveedores tecnológicos ni realizar cambios relacionados con la geopatriación.

Sin embargo, el interés que está despertando este concepto refleja una cuestión presente en muchos procesos de digitalización: la información suele ocupar un lugar relevante dentro de la actividad de numerosas organizaciones.

Por ese motivo, puede resultar útil comprender mejor cómo funcionan los servicios digitales que utilizamos a diario y qué aspectos intervienen en su gestión.

No se trata de generar preocupación ni de cuestionar el uso de la nube. Tampoco de asumir que todas las empresas deben actuar de una determinada manera.

Se trata simplemente de conocer una tendencia que empieza a aparecer en algunos debates relacionados con tecnología, datos y transformación digital.

Un tema que probablemente seguiremos escuchando

Hace unos años, conceptos como computación en la nube, automatización o inteligencia artificial tenían una presencia mucho menor en las conversaciones empresariales que hoy.

Todavía es pronto para saber cuál será la evolución de la geopatriación o qué alcance tendrá en distintos sectores. Diversos análisis sobre transformación digital continúan prestando atención a cuestiones relacionadas con los datos, su gestión y su utilización, contexto en el que suele aparecer este concepto.

Por ello, puede resultar interesante que las empresas se familiaricen con esta terminología y valoren, en función de sus circunstancias concretas, si tiene alguna relación con su actividad o con futuras decisiones tecnológicas.

La Oficina Acelera Pyme de FADE puede ayudarte

La transformación digital incorpora continuamente nuevas herramientas, tendencias y conceptos que pueden generar dudas entre empresas y profesionales.

Desde la Oficina Acelera Pyme de FADE trabajamos para acercar estas cuestiones a pymes, autónomos y emprendedores mediante actividades de divulgación, asesoramiento y acompañamiento en sus procesos de digitalización.

as Oficinas Acelera pyme puestas en marcha en toda España por Red.es, entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cuentan en su convocatoria 2025 con un importe de ayuda concedida de más de 29 millones de euros para impulsar la digitalización de pymes, autónomos y emprendedores. El importe de la ayuda máxima es del 80% del presupuesto subvencionable y está financiado por la Unión Europea, Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) del periodo 21-27.

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