El pasado viernes 25 de septiembre se celebró el desayuno-coloquio «Del laboratorio a la fábrica: cómo innovan las empresas asturianas». Este encuentro, organizado por la Red Empresarial de Innovación (REI) de FADE en colaboración con La Nueva España, reunió a cinco voces complementarias para debatir sobre cómo la tecnología está transformando el tejido productivo regional.
La mesa redonda contó con la participación de Joaquín Cuetos (Director General de Innovación, Investigación y Transformación Digital), Isabel Santos (Socia y directora de Táctica TIC), Yerai Fernández (Coordinador de I+D de Windar Renovables), Ramón Rubio (Director de MediaLab de la Universidad de Oviedo) y Alejandro Cuesta (Técnico de la REI de FADE).
De la industria tradicional a la economía del conocimiento
El diagnóstico inicial de la jornada dejó claro que Asturias está experimentando una transición profunda. Joaquín Cuetos destacó que la región está pasando de una economía minera y puramente industrial a una economía basada en el conocimiento. Hoy en día, la investigación y la innovación han dejado de verse como un gasto para ser consideradas una inversión fundamental por parte de las empresas. Además, desde la administración se busca facilitar instrumentos para que los investigadores puedan desarrollar un proyecto de vida en la región.
Innovación real: soluciones prácticas y ‘revamping’
El debate sirvió para aterrizar la innovación a la realidad de las fábricas. Isabel Santos explicó que las empresas buscan resolver retos concretos, para lo cual herramientas como la visión artificial resultan clave.
- Esta tecnología se aplica para mejorar la seguridad y evitar que los operarios asuman trabajos en condiciones peligrosas o incómodas.
- También destacó el uso del ‘revamping’, una estrategia económica que consiste en dotar de sensores y cámaras inteligentes a instalaciones de hace 20 o 30 años para darles una segunda vida.
Por su parte, Yerai Fernández compartió la experiencia de Windar Renovables, subrayando que han aglutinado todas sus actividades de I+D en su sede de Avilés para trabajar de forma sincronizada. Explicó que muchas de las ideas para los proyectos provienen directamente de las sugerencias de los operarios en los talleres, lo cual es vital para generar confianza.
El reto del talento y el papel de la Universidad
La conexión entre el mundo académico y el empresarial ocupó una parte central de la charla. Ramón Rubio expuso que desde MediaLab se pone a estudiantes de último año en contacto directo con empresas reales para liderar proyectos, lo cual facilita enormemente su posterior contratación. Según Rubio, para que los jóvenes talentos decidan quedarse en Asturias, las empresas deben ofrecer tres pilares fundamentales:
- Un buen ambiente de trabajo, que es el factor más valorado.
- Un salario competitivo que les permita desarrollar su proyecto de vida.
- Flexibilidad laboral.
A esto, Isabel Santos añadió que muchas pymes asumen la primera formación de los jóvenes profesionales, pero tienen dificultades para competir salarialmente con las grandes multinacionales, por lo que el entorno motivador resulta crucial.
El acompañamiento a las pymes como clave del éxito
Finalmente, se analizó el rol del ecosistema de apoyo. Alejandro Cuesta confirmó que la actitud hacia la innovación depende más de la cultura organizativa y de las personas que la lideran que del sector específico al que pertenezcan. El principal desafío para una pyme en el denso ecosistema asturiano es «no equivocarse de puerta», por eso es tan importante la labor de la REI, desde el primer momento, a través de una visita inicial para conocer exactamente las necesidades y el punto de partida de cada empresa y poder acompañarlas en el camino posterior.
A modo de cierre, los ponentes lanzaron varias recomendaciones clave para el tejido empresarial:
- Hay que ser valientes, perder el miedo a equivocarse y solicitar las ayudas disponibles en el ecosistema.
- La innovación es la única forma de ser más competitivo y diferenciarse a largo plazo.
- No hay que plantearse «si» se va a innovar, sino «cuándo» se va a dar el paso.


