La Federación Asturiana de Empresarios y Gijón Impulsa presentaron los resultados del proyecto AquaSmart Transfer, una iniciativa orientada a fortalecer las capacidades del tejido empresarial en materia de gestión sostenible del agua mediante la transferencia de conocimiento técnico especializado y la conexión entre empresas, expertos y administración pública.
El proyecto, financiado por Gijón Impulsa en el marco de la convocatoria de incentivos al ecosistema de desarrollo empresarial 2025, constituyó la segunda colaboración entre FADE y el Ayuntamiento de Gijón en el ámbito de la gestión del agua. Partió del diagnóstico previo realizado en la fase AquaSmart Gijón, que permitió analizar cómo las empresas del municipio gestionaban el recurso hídrico e identificar oportunidades de mejora vinculadas a la eficiencia, la digitalización y la sostenibilidad.
Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 se desarrollaron cuatro talleres técnicos que abordaron algunos de los principales retos actuales en la gestión del agua en entornos industriales y empresariales, trabajando la digitalización y el análisis de datos aplicados al ciclo del agua, la adaptación empresarial al cambio climático, la economía circular a través de la recirculación y reutilización de recursos hídricos en procesos productivos, y la medición del ciclo del agua junto con el cálculo de la huella hídrica. Estas sesiones combinaron ponencias especializadas, casos reales y espacios de debate, facilitando la transferencia de conocimiento práctico y la identificación de soluciones aplicables.
En el proyecto participaron empresas y entidades de referencia como Sea Eight, ENCE Navia, CADASA, EDP, EMA Gijón, ArcelorMittal, Hidritec, Nubia Ingeniería, AENOR, CEOE y Sacyr Agua, junto con representantes de la administración regional y local, lo que permitió enriquecer el enfoque del proyecto y reforzar la colaboración entre sectores.
Las principales conclusiones del proyecto fueron las siguientes:
- La digitalización del agua fue ya una realidad, aunque se encontraba aún en una fase de desarrollo acelerado.
- El dato hídrico se consolidó como un activo estratégico tanto para administraciones públicas como para la industria.
- La reutilización y recirculación del agua fueron técnica y normativamente viables en el contexto industrial asturiano.
- El estricto cumplimiento normativo se identificó como un elemento clave del marco de actuación.
- La medición se consolidó como la base de cualquier estrategia de gestión, destacando la huella hídrica y la ISO 14046 como herramientas para comunicar el desempeño con rigor.
- La gobernanza del dato (trazabilidad, calidad y consistencia) se estableció como una condición previa indispensable para una gestión avanzada del recurso.
- La colaboración público-privada se confirmó como motor del cambio, al generar sinergias reales y acelerar la adopción de buenas prácticas mediante el intercambio entre industria, administración y expertos.
El proyecto concluyó reforzando la idea de que la gestión eficiente del agua no solo es un desafío ambiental, sino también una oportunidad estratégica para mejorar la competitividad y la resiliencia del tejido empresarial asturiano, especialmente en un contexto de creciente exigencia regulatoria y climática.


